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lunes, 25 de febrero de 2013

El gran actor


Antonio Constantini, nacido en Italia y criado en Boedo, era un actor singular, solo se dedicaba al teatro, porque no creía en la cuasi perfección del cine: los errores en una obra eran parte de ella. Todo el que había visto una obra en la que él actuaba decía que su papel era el mejor, que su interpretación era magnánima; esto le valió muchos premios e incontables entrevistas, todavía quedan algunas fotografías en las que se lo ve actuando.

Estudió teatro desde chico, pero el problema era que no le convencía ningún método conocido, así que tomó el camino autodidacta, actuaba con amigos, se presentaba ante cualquier compañía que empezaba a gestarse; mezcló todos sus conocimientos y de todo eso creó un método personal. Con el paso del tiempo comenzó a experimentar más, hasta llegar a hacer más creíbles sus interpretaciones. Esto era simple: todo lo que pasara en el escenario debería ser real. Así fue como en una puesta de Frankenstein, interpretó el papel del doctor y pidió un cadáver a la morgue local, para realizar las operaciones; la gente aplaudió de pie y comentó lo perfecto de la sangre. En otra oportunidad, su personaje era un alcohólico abandonado que rompía un espejo con su puño, solicitó que el whisky no fuera té, por lo que  en mitad de la obra su actuación era realmente tremenda, la gente estaba en éxtasis, los vómitos en el piso mezclados con la sangre de sus nudillos daban como resultado unos olores desagradables, pero el público siempre pedía más. La última interpretación de un papel principal que se le conoce fue en una obra sobre la vida de Sócrates de Atenas. Se dejó crecer la barba y afeito su frente, a semejanza de una escultura del filósofo. La obra concentraba todo lo que los discípulos escribieron y dejaron ver acerca de su maestro, hasta el día de su juzgamiento y el acatamiento de este a la pena de muerte por envenenamiento por cicuta, la cual fue pedida específicamente por Antonio. Él sabía que también sería su despedida de las tablas, a los setenta y siete años de edad. Bebió del cuenco, que contenía una alta dosis de la planta y al cabo de  treinta minutos, mientras decía unas palabras al público desde su prisión y comentaba lo de «no dejar obra escrita, sino que cada uno debe desarrollar la suya», se inclinó de rodillas, miró hacia el cielo y comenzó a convulsionar, se retorció, mientras  una saliva oscura salía de su boca. Cayó el telón, y el público presente se puso de pie y comenzó a ovacionar, a gritar, a aplaudir, pero el telón nunca más se abrió.
Todos esperaban que los actores saludaran –ya lo había hecho antes en un obra en la que le disparaban y en la que él apareció con la herida sangrante, pero esta vez no ocurrió. Nadie más lo vio. Hay quienes creen que todo esto que se cuenta es falso y que era un actor más, que su retiro fue un truco muy bueno para crear un mito. Lo cierto es que Antonio Constantini hubo uno solo y nunca enseñó su arte, porque, al igual que Sócrates, creía en que cada uno desarrolle el suyo.





Gastón Pigliapochi
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22 comentarios:

  1. un actor hasta la muerte!!
    saludos

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    1. Asi es. Gracias por pasar y comentar.

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  2. un actor hasta la muerte!!
    saludos

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  3. Como Antonio Constantini, creo que todos deberíamos tener nuestro método personal y de experimentación para desarrollarnos y sentirnos contentos con nuestro modo de vivir. Hacer las cosas a nuestra manera sin importarnos el aplauso del público. No hay fórmulas estandarizadas, cada uno construye la propia. Hermoso texto.

    Besos enormes

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    1. Yo creo lo mismo que Constantini y vos. Gracias por lo de hermoso texto y siempre leerme.

      besos totales.

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  4. La vida es treatro, o viceversa...

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    1. Creo que no lo pudo ni contestar Constantini eso.
      Abrazos totales compañero y gracias por pasar y comentar.

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  5. Muy original y atrapante!!!
    Me lo leí comiendo un chocolate Block y de tanto suspenso me lo tragué casi sin darme cuenta!!!
    Saludos!!!

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    1. Alma, muchas gracias por pasar y comentar, me alegra que te haya gustado.

      abrazos totales.

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  6. Qué placer leer tan bella prosa!
    Enhorabuena y siempre adelante con la literatura. Verdadero relato corto pero sabio e intenso el tuyo!
    Te tomo la palabra en mi blog, compañero.
    Saludos.

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  7. Amiguito, que lindo re-encontrarte en estas letras...

    Y quizás se trate de eso la vida, de actuar y ser uno mismo...de ser un poco uno, otro poco "aplausos", algún que otro método y otro tanto algo de "mito"...y sobretodo, aventurarse a aprender y hacer lo que uno va sabiendo...

    Me encantó.

    Como siempre, un gusto leerlo.

    Besos.

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  8. Más que actuar vivía literalmente las obras, se me ocurren muchas, por cierto, desde dramáticas a eróticas, él sí que sabría representarlas muy bien.
    Me gustó la idea y está bien desarrollada.
    Un abrazo.
    HD

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  9. Un relato tan vívido como la propia historia, me ha gustado mucho venir hasta aquí y descubriros ( a ambos ;))

    Un abrazo fuerte,

    A.

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  10. Muchas gracias por hacerte seguidor de mi blog, en cuanto pueda te uniré a mi pestaña de seguidores junto con tu blog. Un besazo.

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  11. Ya me uní como seguidora, ayer no me dejaba, disculpa la tardanza. Un besazo.

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  12. Me parece una hermosa metáfora de cómo muchos se toman el arte, sea correcta o incorrectamente, no importa, pero ponen el cuerpo y el alma, literalmente.
    Es bueno que estés de nuevo por acá.
    Un abrazo.
    HD

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  13. que significa ACTOR SINGULAR??, la verdad,no entiendo...han hablado de actores de raza, que son?...no se, de culto,-se menos-serios-muchísimo menos-en fin, actores son aquellos que juegan un rol, lo mejor posible, lo mas distanciados-en el personaje obvio-de si mismos...y esten relajados, concentrados comunicados, el resto, solo se trata de "jugar"...
    un saludo fraterno,gracias por llegarte a mi blog!
    lidia

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  14. muy buen blog. Con tu permiso te sigo y me quedo un rato por aquí
    saludos
    Carlos

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  15. Gracias por seguir..
    Un abrazo...

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  16. ¿Y qué máscara usar ante el desamor?

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  17. Me ha gustado leerlo, tienes cosas muy interesantes en tu blog.

    Un beso.

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