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domingo, 4 de junio de 2017

Cuenta regresiva

Clavás  tu norte en el pecho de alguien,
aún confiás en brújulas en mares secos.
Afuera todo sigue dando vueltas
tumultuoso es el destino marcado.
Mis dedos cosquillean ;
huelo la putrefacción de mi cuerpo.
una escena más y se termina;
pantomima de un burlesque  cotidiano.
Mi lengua se duerme;
Gestos incordies con tus rígidas manos
¿Qué sabor tiene el último aliento?
No le das, siquiera, lugar físico a tu novela,
navegás tratando de evitar puerto para atracar.
Ivan sentía gusto a podrido en su boca,
el mismo gusto que empezás a sentir.
El reloj va cerrando su hora,
O tal vez

mis ojos vayan cerrándolo.

Gastón Pigliapochi