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martes, 16 de agosto de 2011

El Juego

texto escrito el 11-04-2007

Voy a empezar este texto citando lo que el diccionario de la real academia española define por juego.

Juego: Ejercicio recreativo sometido a reglas, y en el cual se gana o se pierde.

Jugamos desde que llegamos acá, primero con nuestros pies y manos; la finalidad es agarrarlos, como no controlamos sus movimientos nos parece grandioso alcanzarlos. Después comenzamos a hacer magia: hacemos desaparecer y aparecer a las personas con un abrir y cerrar de ojos y eso nos divierte mucho, comenzamos a balbucear para volver locos a los adultos que suponen palabras y suponen que no entendemos.

Yo de niño jugaba a muchas cosas: la mancha y gritaba “tocado”, a la escondida “piedra libre para todos los compa”, me gustaba más contar que salvar al resto, era mas pasivo; el poli ladrón en el patio del colegio siempre reprimidos por las autoridades superiores, por correr; al quemado como dolía la pulpo marrón; a las bolitas “como costaba esa lechera”; al fútbol en la calle con piedras como arco, nos puteaban los vecinos al mancharle las paredes, también cruzábamos hilos plástico de árbol a árbol y la cancha de fútbol pasaba a ser de tenis. Siempre me gustaron mas los juego colectivos que los individuales, me gustaba estar con mucha gente. Las escondidas comenzaron a ser de noche, se hacían más interesantes. Cuando comencé a tener mas contacto con la tecnología hacíamos campeonatos de fútbol en la Commodore 64. Ya entrado en la adolescencia nos juntábamos a jugar a las cartas, estanciero, teg y demás juegos de mesa y a tomar ron, ginebra o lo que hubiese.

Seguí creciendo y hoy comprendo muchas cosas, en los juegos importaba ganar (sobre todo) o perder, pero empatar no interesaba; ya que eso era como no haber jugado. Con el tiempo acuesta también me doy cuenta que con los juegos aprendimos muchas cosas: a respetar reglas, por ejemplo, no vale tocar la pelota con la mano o el pie, a compartir barro y lastimaduras, a ser compañeros, también aprendimos a respetar al otro que no quería jugar a una cosa y nos poníamos de acuerdo entre todos.

Los juegos con el tiempo fueron cambiando y muchas veces eran solitarios y mentales caminar por el cordón si caer en las fauces de los cocodrilos imaginarios, la cama como barco y pisar la baldosa roja que era la tabla que nos salvaría del naufragio, saltar de la tapia a un montículo de arena, y siempre algo se ganaba o se perdía, siempre poníamos algún premio o castigo como cuando jugamos a mirar a esa mina en el colectivo y el juego consiste en que nos mire para bajar la mirada y volver a repetir el paso anterior el premio es el enamoramiento, si mira lo ganamos si no lo hace en esos diez segundos establecidos perdemos.

Ya de adulto seguimos jugando, jugamos a ser médico a ser arquitecto como cuando de chico jugábamos a ser cantante, y nos ponemos como premio un titulo, una prosperidad; jugamos a ser un buen padre y el premio es tener hijos que nos amen y a su vez nietos; jugamos a tantas cosas, ya no está la inocencia de la infancia, ahora jugamos a trabajar para cobrar un sueldo real y poder jugar a comer, hay gente que juega ese sueldo en juegos de azar.

Ahora estoy jugando a ser escritor y mientras termino esta pequeña reflexión sobre el juego siento que la vida en sí misma es el juego y que se compone de pequeños juegos; y así como un día empieza, como todo juego termina, no sabemos cuando, no sabemos si ganaremos o perderemos, de lo que sí podemos estar seguro es que no empataremos porque empatar es como no jugar. Y me pregunto cómo se sentirán los pequeños hombres grises que no juegan o que como el diccionario, creen que solo es una actividad recreativa, claro no van a ganar ni perder nada, pero pobrecitos no se dan cuenta que están muertos que viven empatados.

Gastón Pigliapochi
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13 comentarios:

  1. Gastón la historia me pareció muy interesante. La vuelta al final de la historia me gustó mucho, ese juego de universos creados sólo para la imaginación de quien los vive hace que nosotros entremos a formara parte de la historia de tu entrada, eso me encantó, besos

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  2. Mixha: Gracias por tu comentario y tus palabras.

    abrazos totales.

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  3. Algunos juegos nunca dejan de conmovernos y hay muchos mas que disfruto muchisimo, como el juego de la seduccion, los de la intelectualidad y esos que tenemos con nosotros mismos, hay tambien muchos buenos recuerdos de la niñez y despues nos damos cuenta de que siempre estamos inmersos en algunos juegos que incluso nisiquiera entendemos muy bien.

    Gracias por compartir.
    Me ha gustado mucho.

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  4. Ex-pectrum: bienvenida y gracias por pasar, me alegra que te haya gustado.

    abrazos totales.

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  5. Apreciado bloguero argentino, supongo que de dulce acento rioplatense, me has recordado mucho a Wittgenstein y su teoría del juego.

    Me alegro que de mayor te hicieras escritor para que personas como yo te descubriésemos y valorásemos adecuadamente.

    Por cierto, me encanta la foto en blanco y negro de tu perfil. Te das un aire con un joven Che Guevara; por cierto, compatriota tuyo, aunque desaparecido hace para mí demasiado tiempo.

    Recibe un cordial saludo desde mi Andalucía.

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  6. Rafael: Muchísimas gracias por tus palabras, la verdad me llenaron de placer. Me alegra que te guste lo que escribo y tus comparaciones tanto la de Wittgentein y la del Che me llenaron de orgullo.

    abrazos totales y bienvenido.

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  7. Y la vida es juego, como bien lo decís vos. Por eso hay que acordarse que de chicos jugábamos para pasarla bien, para divertirnos. Si perdíamos, al rato volvíamos a jugar como si nada. Siempre había revancha.
    Jugar a no perder es cosa de adultos.


    Y realmente quiero que te rías, y que digas que es un juego no más ... o me mates este mediodía, nena.
    Eiti Leda

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  8. Malena: Gracias por pasar y comentar, y es asi la vida es juego. Así como lo dice Serú en Eiti Leda o como dice Fito "al fin todo es un juego, todo empieza siempre una vez más".

    abrazos totales.

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  9. lindo texto lindo... pobre los que viven empatados.

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  10. Gastón:
    Estoy totalmente de acuerdo.
    En esta vida hice varias cosas, pero si a alguna le perdía el sabor del juego, la abandonaba.
    Si analizas la vida, somos los mismos que a los 9 años, el problema es que muchos (muchos en serio) se tomaron demasiado en serio todo y creyeron que la vida era sacrificio y obligación. Ojo, no vivo en un mundo utópico, tengo que trabajar y tengo obligaciones, pero todo lo que hago me sigue divirtiendo.
    Una curiosidad para mí interesante, en portugués, mi lengua materna, tenemos dos verbos diferentes.
    Jogar: implica equipos, reglas, contrincantes, etc.
    Brincar: es la pura y simple actividad lúdica.
    Un abrazo.
    HD

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  11. Mi amor:
    creo haberlo leido alguna vez.
    Las correcciones (algunas necesarias y solo ortográficas) luego te las hago.
    El texto dice mucho y creo que nosotros estamos "apostando" a nuestro juego... A por ello...
    Te amo y perdoná lo tarde en comentar.
    Abrazos y besos de mandarina:

    Ju

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  12. YN(Nela): Pobre los que viven empatados. Gracias por pasar y comentar.

    Humberto: Amigo, gracias por tu tiempo para comentar y que bueno eso de las dos palabras para diferenciar los juegos.

    abrazos totales.

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  13. Ju(amor): Si tiene varios errores, es el original sin corrección, el texto dice mucho de mi forma de ver el mundo. Y nuestra apuesta, o al menos la mía está en jugar si importar ganar perder o lo que sea, disfrutar de este juego con vos.

    Te amo totales.

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