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sábado, 5 de junio de 2010

Dragones

Si volvieran los Dragones (Sabina-Paez, del disco Enemigos Íntimos)


Habitaban en lo alto de las colinas, en manadas, se alimentaban de frutos como las frutillas salvajes y la guindilla así como también de carne, carneros y cebúes. Elegían la altura para vivir, porque de esta manera podían arrojarse y planear, ya que sus vuelos no eran muy altos. Sus colores verde esmeralda en las escamas y anaranjado en el pecho los hacían vistosos en los zigzagueos que hacían en el aire. Se habló muchas veces de sus tamaños haciéndolos monstruosos, la realidad es que estos animales median dos metros de largo y de punta a punta de alas median tres metros, sus colas eran relativamente cortas. Debido al lugar donde vivían fueron perseguidos por el hombre en la edad media, ese lugar en las alturas era el ideal para asentar los centros de las comarcasm por su posición estratégica para la defensa ante los ataques de otros reinados.

En lo alto se podía ver, en las noches, los fulgores de las llamas y el humo expelidos por estas increibles criaturas. Tal vez también este haya sido uno de los motivos por los que el hombre los atacó, envidia quizás por tener eso tan preciado como el fuego, de manera natural.

Al comenzar la conquista de esas tierras altas, el hombre inventó historias sobre la cacería que hacían los dragones; que bajaban de lo alto en vuelos rasantes y se llevaban niños y animales; esto sirvió para que en el momento de ir en la búsqueda de los pobres animales, no solo fueran caballeros sino también cualquier persona que se alistara por miedo a que se coman a sus hijos. La Iglesia fue participe de esas matanzas debido a la promesas hechas por los reyes de tierras también en lo alto cerca de Dios, así fue como la lucha era bendecida por la acción divina. Los que participaban de las luchas se llevaban como trofeo cabezas, colas y garras de los dragones caídos.

Luego de varios años de luchas y de algunas conquistas, los reyes o mejor dicho sus asesores se dieron cuenta de que estas bestias infernales (así los habían bautizado los sacerdotes) podrían servir como esclavas, para carga y hasta para batallas. Comenzaron a cazarlas y ponerles grilletes, lograron domesticarlas. Los animales adultos eran utilizados para las guerras y las crías eran vendidas para servir en las casas de los nobles, también se cobraba un impuesto por tener un dragón, de esta forma para el reinado era un muy buen negocio. Se descubrió que los dragones entendían el lenguaje y que entre ellos también tenían una forma de comunicación. Se les prohibió el uso de fuego en las casas y así mismo el expeler humo, esto causaba mucho miedo a invitados; también les fue prohibido abrir las alas en lugares públicos y el levantar las escamas, se les obligó a caminar erguido.

Durante muchísimos años fueron utilizados para llevar cosas de una comarca a otra y a sobrevolar en las luchas y arrojar fuego, pero con el paso del tiempo las nuevas generaciones de dragones ya no sabían iniciar fuego, y les era normal su vida de esclavitud. Un dragón de los más viejos una noche soñó con sus antepasados, con el humo saliendo de sus bocas y sin quererlo inició un pequeño incendio que rápidamente apagó, comunicó esto a otros dragones.

Un plebeyo que habitaba en lo más alejado de la comarca que los alimentaba de tanto en tanto y los trataba con delicadeza, amigablemente, ayudó a los animales a recobrar sus instintos, su naturaleza. En poco tiempo los dragones andaban arrojando fuego y humo por los caminos. Esto a las autoridades les preocupó y los mando a encarcelar en calabozos subterráneos, pero los dueños de estos se quejaban por el pago de impuestos por un dragón encarcelado. El joven plebeyo se acerco hasta el reino montado en un dragón y le gritó al rey que él sabía cómo ayudar, el rey lo escucho y a la noche emitió un edicto por el cual los dragones podrían usar su fuego y humo en sus casas, pero no en las calles ni en los centros urbanos, si esto pasaba irían presos nuevamente.

De esta manera los dragones recuperaron algo de sus instintos y los hombres al ver que los dragones entendían el mandato y que tratándolos bien eran amigables, comenzaron a convivir de manera más humanas y de esta forma pudieron disfrutar de sus colores y de los malabares con el fuego. Lamentablemente esto fue tarde los dragones al haber estado tanto tiempo presionados para no expeler fuego y estas últimas generaciones traían un problema genético y comenzaron a morir, el hombre lamentó no haber intentado convivir antes con ellos y haberles permitido con anterioridad el crear humo y fuego. Lamentaron no poder volver a ver esos vuelos y esos colores hermosos que hacían figuras verdes y anaranjadas en el cielo y los fulgores de las llamas de vida que los dragones hacían en las noches.

Gaston Pigliapochi
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6 comentarios:

  1. Es tan lindo saber que este texto tiene que ver con algo generado juntos...

    Te amo...:


    Tus ojitos jade



    pd: mi opinión acerca del texto ya la conocés.

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  2. Que bueno volver a leer sus textos, Amiguito =)

    Me encanta la imagen que le das a los dragones, permite resignificarla, lejos del miedo, del pánico...como animalitos, que tuvieron que ser domesticados...

    Y el "domesticar" como forma de sobrevivir, de adaptar lo diferente a la forma de pensar y ser de algunos, ¿no?

    Y así, seguimos perdiendo, incluso las maravillas naturales que podían hacer estos seres.

    Y cuantas veces habría que dejarse llevar por los sueños...a veces, como en este caso, anuncian realidades (más que posibles)...

    Me gustó mucho.

    (Y temazo el que elegiste)

    Besotes, buen comienzo de la semana.

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  3. Amor (ju): Sí amor, es asi es el fruto de un trabajo en conjunto. Y se tu opinión me alegra que te haya gustado. Te amo, besos.

    Sil: Amiguita, me alegra que le haya gustado la imagen, quise darle una realidad un poco mas humana ya que no estamos tan alejados de esas situaciones. Nos domesticaron como a ellos. El tema es un excelente tema de Sabina-Paez (un gran disco también). Gracias por pasarte y comentar. Saludos totales, nos leemos por el eter virtual.

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  4. Impresionante.
    Quien de Dragones habla, magia habla. Conectado con ese costado poco recordado, no reconocido, inexplicable, eso que nos infunde vida sin explicarnos como ni para que, aquello que siempre permanecerá vedado a los mortales, custodiado por dragones.

    Recuerdo un poemita que leí cuando niño, comenzaba así: Parado firme, en el más alto monte, un dragón solitario, vigila el mundo y llora... la leyenda muriendo está, donde están los que creían...

    Te felicito por tu talento. Gracias por piropear mi blog.

    Saludos amigo.

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  5. a lo primero me hace acordar a un cuento de fontana rosa del libro "y te digo màs" lo que me gusta de tus textos es que me hacen a acordar a buenos aires (ni idea por que) tienen una cosa aporteñada. ¡si volvieran los dragones a poblar las autopistas!

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  6. Franco: Gracias por tus palabras y lindo el poema, ahora yo creo que la leyenda no muere nunca. saludos señor.

    Nela: Puede ser que tengan ese nose que del lugar que cada uno absorve desde pequeño, que en cada letra y palabra haya algo de buenos aires. Ojala volvieran los dragones como dicen fito y joaquin. Salute

    Gracias a ambos por pasar y comentar. Abrazos totales

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